Lo que muchos no saben de la BBC

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Frontpage detail of report "Brave New World Service", published by Commonwealth Broadcasting Association

El Servicio Mundial de la BBC atraviesa por una etapa de cambios sin precedente que ponen en cuestión su cada vez más reducido alcance global.

Así lo sugiere el informe “Brave New World Service”, recientemente publicado por la Commonwealth Broadcasting Association.

Este artículo fue escrito a la luz de este documento y refleja también parte de mi experiencia de seis años de trabajo editorial en el Servicio Mundial de la BBC.

Diez cosas que muchos saben y muchos otros no:

1 De las arcas del gobierno

La cancillería británica es quien financia al Servicio Mundial de la BBC. Lo ha hecho en toda su historia desde que, en 1932, nació como el “Empire Service”.

El servicio, que hoy incluye radio, televisión e internet, es considerado una herramienta de influencia y “poder suave” del gobierno británico en diversas zonas geográficas del mundo: los primeros servicios noticiosos en otras lenguas, árabe, español y portugués, se crearon en 1938, y al final de la Segunda Guerra Mundial, la BBC operaba en más de 40 idiomas. La cancillería es la que decide qué idiomas se abren o se cierran.

2 Al bolsillo ciudadano

En un contexto de crisis económica y con una política inflexible de recortes presupuestales, el actual gobierno británico decidió dejar de financiar al Servicio Mundial. A partir de 2014, el dinero vendrá de otra parte: de los propios ciudadanos británicos.

3 Una distinción necesaria

La BBC y el Servicio Mundial habían sido hasta ahora dos cosas distintas. La BBC como tal se dirige al mercado interno y orienta su programación de radio, televisión e internet a los ciudadanos británicos. La agenda televisiva de BBC1 y BBC2, o de Radio 4, como es natural, tiene siempre un marcado sabor doméstico y se produce 100% en inglés. El Servicio Mundial, por otra parte, tiene un enfoque, ehem, mundial, y se produce aún en 28 idiomas, incluyendo inglés.

4 Pagar para ver la tele

Mientras el Servicio Mundial es pagado por la cancillería, la BBC obtiene el grueso de su presupuesto del bolsillo ciudadano mediante un impuesto obligatorio: lo llaman “licencia de televisión”, una cantidad mensual o anual fija que cada hogar británico debe pagar para poder ver legalmente la tele.

5 Y, ahora, la tele de los extranjeros

El Servicio Mundial de la BBC cuenta con una audiencia global de 180 millones de usuarios, mientras que sus usuarios británicos, aunque devotos, ascienden a poco menos de 2 millones. A partir de 2014, los hogares británicos deben saber que con su dinero no sólo estarán pagando el derecho a ver su tele y su programación doméstica, sino además, programación que sólo se puede ver en el extranjero, es decir la del Servicio Mundial.

6 Cada vez menos mundial

Debido a sucesivos recortes, el de la BBC es un servicio cada vez menos global. En el recorte más reciente, la cancillería cerró cinco idiomas y varios más se vieron reducidos. En las estaciones de América Latina, por ejemplo, ya no se escucha “La BBC de Londres”, simplemente porque ya no existe ese servicio radial.  En internet, hasta hace dos años, fuera del área de noticias, BBC Mundo contaba con un área de Interactividad y otra de Especiales con equipos completos de tres y hasta cinco personas; ahora sólo les queda un sólo productor a cada una. Periodistas del Servicio Mundial describen la más reciente escalada de recortes como un “éxodo masivo”.

7 Y con una misión en riesgo

La misión del Servicio Mundial es alimentar a otras naciones con noticias internacionales, pero ahora, más que nunca, deberá atender también a sus nuevos garantes: los contribuyentes británicos. La pregunta es: en un contexto de austeridad económica, ¿les importará a los ciudadanos de este país pagar para que chinos, rusos, árabes o latinoamericanos sean informados? O, puesto de forma más cruda: en el actual clima económico, los contribuyentes podrían sentir que crear hospitales es más importante que pagar por la radio de India.

8 La audiencia latinoamericana, un cero a la izquierda

Los intereses británicos -de la cancillería y de la gente- determinan a dónde se dirigen los recursos del Servicio Mundial de la BBC. Y claramente Asia, el mundo árabe y África salen ganando, dado el pasado colonial de este país. En junio pasado –en plena revolución en los países árabes- la cancillería accedió a otorgar unos 3,3 millones de dólares extra al Servicio Mundial. Ni una sola fracción de este dinero llegó al servicio latinoamericano. Se usó para ayudar a proteger los servicios en lengua árabe e hindi.

9 Inglés, inglés, inglés

Los periodistas y productores que aún quedan en el Servicio Mundial están siendo “invitados”, como nunca antes, a mejorar su inglés; esto es indicativo del cambio de énfasis. El personal completo de esta institución será reubicado en 2012 en un nuevo edificio, al lado de colegas de la producción doméstica de la BBC. En la nueva redacción, se espera que los periodistas del Servicio Mundial trabajen en contenido doméstico británico e internacional tanto en sus respectivos idiomas como en inglés, y a través de mútiples plataformas.

10 La cancha libre

Los mejores corresponsales latinoamericanos del Servicio Mundial tienen, desde ahora, la obligación de trabajar para la audiencia inglesa. El reducido personal de BBC Mundo obliga a revisar sus ambiciones en español y medios como CNN en Español o El País, de España, parecen quedarse con el campo más libre de competencia, ya sin la potencial presencia de un servicio que, alguna vez, pudo aspirar a hacerles sombra.

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